Con el financiamiento del 8% regional de Seguridad Pública, la iniciativa Liderazgo desde el barrio capacitó a dirigentes sociales en herramientas de diálogo y mediación de conflictos.
En una sociedad donde la convivencia diaria suele verse desafiada por malentendidos y tensiones territoriales, la gestión del diálogo se vuelve una herramienta de supervivencia comunitaria. Bajo esta premisa, la Municipalidad de Chimbarongo concluyó con éxito un ciclo de formación estratégica que marca un hito en la seguridad pública de la comuna.
Durante las jornadas de este martes y miércoles, el Centro Comunitario Los Poetas se transformó en el escenario de una emotiva ceremonia de certificación. En total, 60 dirigentes sociales, provenientes tanto de sectores urbanos como de las zonas rurales de la Capital del Mimbre, recibieron sus diplomas tras participar activamente en el proyecto: “Liderazgo desde el barrio; Gestión de conflictos para la convivencia y fortalecimiento del tejido social en Chimbarongo”.
Una respuesta a la realidad del barrio
Esta iniciativa no surgió al azar. Según el Plan de Seguridad Pública local, los equipos profesionales del municipio identificaron que los conflictos comunitarios representan una de las principales problemáticas de la zona, alcanzando un nivel de alerta alto. Ante este diagnóstico, el municipio —con el respaldo financiero del 8% regional de Seguridad Pública— decidió empoderar a quienes están en la primera línea de la vecindad.
El alcalde suplente, Alejandro Arenas, quien encabezó la entrega de documentos junto al administrador municipal Juan Carlos Sandoval, el concejal Raúl Durán y el consejero regional Gerardo Contreras, destacó la relevancia de este paso. Para las autoridades, un dirigente capacitado es un puente directo hacia la paz social.
Herramientas para la paz
El programa no solo entregó teoría, sino habilidades prácticas fundamentales para el día a día. Los 60 líderes vecinales profundizaron en técnicas de:
Diálogo constructivo: Para transformar la confrontación en acuerdos.
Validación emocional: Entender el origen del malestar del vecino antes de juzgar.
Comunicación efectiva: Transmitir mensajes claros que eviten el rumor y la desconfianza.
Con esta certificación, Chimbarongo no solo entrega un papel, sino que devuelve a las calles a ciudadanos capaces de desactivar crisis antes de que escalen, fortaleciendo así un tejido social que hoy luce más cohesionado y preparado para los desafíos del futuro.