En un paso decisivo hacia la modernización y la seguridad vial, la administración municipal concreta un ambicioso proyecto que beneficiará a cientos de familias en Quinta Alto, Aytue y zonas periféricas.
La fisonomía nocturna de Chimbarongo está viviendo una transformación histórica. La gestión del alcalde Marco Antonio Contreras, no solo busca expandir su infraestructura, sino hacerlo con una visión de futuro donde la tecnología y el respeto por el entorno caminen de la mano. Gracias a una inversión que supera los 62 millones de pesos, financiada a través del Programa de Mejoramiento Urbano (PMU) de la Subdere, la iluminación LED de última generación comienza a colonizar rincones que por años aguardaron por una solución definitiva.
Un compromiso con la seguridad rural
El proyecto, diseñado íntegramente por el equipo de la Secretaría comunal de Planificación (Secplan), atiende zonas estratégicas que presentaban un déficit de iluminación pública. El primer gran frente de trabajo se despliega en el camino hacia la localidad de Aytue, desde el sector El Perejil hasta la villa principal. Allí, la instalación de 14 postes adicionales y 28 nuevas luminarias LED cambiará la experiencia de tránsito para peatones y conductores.
Por otro lado, en el sector de Quinta Alto (Ruta J-120) la intervención es aún más robusta: desde el límite regional hasta el término de la calle principal, se sumarán 22 postes y 41 luminarias. Finalmente, el plan contempla la modernización de la caletera entre El Martillo y El Porvenir, donde 17 antiguas y contaminantes luces de sodio serán reemplazadas por tecnología LED.
Innovación que cuida el cielo y la vida
Lo que hace destacar a esta administración es la rigurosidad técnica. Las nuevas luminarias no solo suponen un ahorro energético significativo para las arcas municipales, sino que cumplen estrictamente con la nueva normativa ambiental DS01/2022 del Ministerio de Medio Ambiente.
"Nuestro compromiso es con la seguridad de los vecinos, pero también con el patrimonio natural de Chimbarongo", ha señalado el jefe comunal. Al ser luces amigables con la fauna y las personas, se reduce la contaminación lumínica, protegiendo los ciclos biológicos locales y garantizando un entorno más saludable para todos.
Con este hito, la gestión de Marco Antonio Contreras reafirma que el progreso en Chimbarongo no se detiene y llega, con luz propia, a cada rincón de la comuna.