Gracias al apoyo constante de la Municipalidad de Chimbarongo a través de su programa de becas deportivas, el deportista Matías Valderrama alcanzó un triunfo histórico en La Ligua.
En el deporte de alto rendimiento, la distancia entre el esfuerzo silencioso del gimnasio y la gloria del podio se mide en disciplina, técnica y, fundamentalmente, en el respaldo que el atleta recibe para potenciar su talento. El pasado sábado 18 de abril, el karateca chimbaronguino Matías Valderrama acortó esa brecha de manera magistral al transformarse en la figura indiscutida del Torneo Nacional Tournament Red Dragones 2026, celebrado en la Región de Valparaíso.
La cita deportiva, que reunió a los exponentes más competitivos de las artes marciales del país, fue el escenario donde Valderrama ratificó que su nivel no es producto del azar. Su éxito es la combinación de un profesionalismo implacable y el apoyo estratégico del municipio; cabe destacar que el deportista es beneficiario de una beca deportiva gestionada a través de la Oficina Municipal del Deporte y Recreación de Chimbarongo, un incentivo que ha sido clave para su preparación y participación en torneos de esta envergadura.
El dominio del arma y la precisión del grupo
El punto más alto de la jornada llegó con la modalidad de Formas con Armas. Matías, empuñando los nunchacos con una velocidad y precisión quirúrgica, se adjudicó el Primer Lugar, demostrando un control absoluto de este complejo implemento. La fluidez de sus movimientos le valió el reconocimiento unánime del jurado, otorgándole su primera medalla de oro.
El éxito continuó en la competencia colectiva. En la categoría de Formas Grupales, la sincronía y el espíritu de equipo fueron fundamentales para que Valderrama se alzara nuevamente con el Primer Lugar, sumando la segunda presea dorada para su cuenta personal y para el prestigio de la comuna.
Versatilidad en el Tatami y Proyección Local
Pero el desafío no terminó ahí. En las categorías de Formas Manos Vacías y Combate, Matías demostró una gran capacidad de adaptación y resistencia física frente a rivales de élite. En ambas disciplinas, tras intensas rondas eliminatorias, logró adjudicarse sendos Terceros Lugares, completando así un póker de medallas (dos oros y dos bronces) que lo consagra como un atleta integral.
Con este resultado, Matías Valderrama regresa a la "Capital del Mimbre" no solo como un triunfador, sino como el ejemplo tangible de que la inversión en el deporte local rinde frutos concretos. Su actuación en La Ligua es un recordatorio de que, cuando el talento del deportista se encuentra con el respaldo de su municipio a través de la Oficina del Deporte, los límites desaparecen y el éxito nacional se vuelve una realidad.